domingo, 3 de marzo de 2013

252. “LA VIDA DE CONTINUA VICTORIA”


Porque de esta manera será otorgada amplia y generosa entrada en el 
reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 2 Ped. 1:11.

Necesitamos una imaginación santificada y una lengua también santificada.    
Nuestra obra consiste en que nos vistamos con la mansedumbre de Cristo para ser amables, tiernos y corteses. El Señor no aceptará la obra de ningún hombre a menos que la realice con ternura, amor y amabilidad. El no nos ha puesto como soberanos para que dominemos despóticamente su patrimonio. Que otros sean inspirados por Cristo, del mismo modo como deseamos serlo nosotros.

Noche tras noche se me han presentado escenas de pequeños grupos suplicando a Dios. 
El les mostraba algunos ídolos que habían estado acariciando. Algunos los abandonaban, y otros no. Pero la luz del Cielo resplandecía en los rostros de los que se apartaban de sus ídolos. Entonces se les mostraba otros ídolos, y nuevamente algunos renunciaban a ellos. Pero la luz del Cielo brillaba en los que lo abandonaban todo por Cristo.

Deseamos recibir la plenitud de lo que el Señor tiene para nosotros en estos días cuando la iniquidad se acrecienta tan rápidamente. ¿Estamos aprendiendo la lección, a medida que vemos el aumento de la maldad, de que del mismo modo debemos verdaderamente crecer en la justicia? ¿Entendemos que debemos crecer en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, que ya debemos estar viviendo en el plan de adición?: 

"Añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo" (2 Ped. 1:5-11).

Aquí se presenta cuál es la póliza de seguro de nuestra vida eterna. Haremos bien en asegurarnos de que estamos viviendo de este plan de adición, y Dios obrará por nosotros el plan de multiplicación. 
El multiplicará en nosotros la gracia y la paz. Fijemos nuestros ojos en la cruz del Calvario, y observemos el sacrificio de Cristo para asegurarnos esta póliza de seguro de vida, "porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo" (vers. 10, 11).
 (Manuscrito 73, del 10 de septiembre de 1906, "La obra en Mountain View") 
Alza tus Ojos de E. G. de White

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