domingo, 3 de julio de 2011

54. “ÁNGELES ACOMPAÑANTES”


¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio 
a favor de los que serán herederos de la salvación? Heb. 1: 14.

Los ángeles que siempre contemplan el rostro del Padre en los cielos preferirían permanecer junto a Dios. Pero el Señor da a cada ángel su obra en favor de este mundo caído. Se provee a los hombres ayuda divina. Tienen la oportunidad de cooperar con las inteligencias celestiales, de ser colaboradores con Dios. Ante ellos están las posibilidades de obtener la idoneidad para estar en la presencia de Dios, de ser capacitados para ver su rostro. Los ángeles celestiales están obrando para llevar a la familia humana a una hermandad más estrecha, a una unidad que Cristo describió como semejante a la que existe entre el Padre y el Hijo. ¿Cómo es posible que los hombres tan altamente honrados por Dios dejen de apreciar sus oportunidades y privilegios? ¿Cómo es posible que rehúsen aceptar el ofrecimiento de ayuda divina? ¡Qué posibilidades de logros hay para los seres humanos cuya mira está puesta en la eternidad!

Las fuerzas satánicas están siempre luchando por el dominio de las mentes humanas. Pero los ángeles del Señor obran constantemente para fortalecer las manos débiles y confirmar las rodillas temblorosas de todos los que invocan a Dios en demanda de ayuda. La promesa que se hace a cada hijo de Dios es: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá" (Mat. 7: 7). El Señor está más dispuesto a dar el Espíritu Santo a los que se lo piden de lo que los padres están a dar buenas dádivas a sus hijos. Pedid entonces; creed en lo que Dios ha dicho. El seguramente cumplirá su palabra. Decid desde lo profundo del corazón: "Mi carne y mi corazón desfallecen, mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre" (Sal. 73: 26). La victoria debe obtenerse día tras día. Como seguidores de Cristo debemos colocarnos en posición ventajosa delante del mundo, como representantes de El. Ocupémonos en la lucha cristiana, venciendo decididamente cada debilidad de carácter... 

El Señor ha tenido hombres y mujeres de corazón íntegro que sacrificadamente hicieron un pacto con Dios. No se apartaron de su integridad. Se mantuvieron sin mancha en el mundo. Fueron guiados por la Luz de vida para derrotar los propósitos del astuto enemigo. ¿Estarán dispuestos los seres humanos ahora a desempeñar su parte en resistir al diablo? Si lo hacen así, él huirá seguramente de ellos. Hay ángeles que están esperando que ustedes cooperen, y que harán por ustedes lo que no pueden hacer por ustedes mismos. . . Si tienen el deseo de resistir al diablo y oran sinceramente: "Líbrame de la tentación", recibirán fortaleza para cada día. La obra de los ángeles celestiales consiste en aproximarse a los que pasan por pruebas, a los que sufren, a los tentados.
(Manuscrito 14, del 23 de febrero de 1899, "A cada hombre su obra"). 67

(Alza tus Ojos de E. G. de White)

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